Tejarcillos, en Alajuelita, continúa proceso de transformación

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Asentamiento informal Los Pinos, Tejarcillos de Alajuelita. Proyecto PUI, urbanismo social. Urbam Eafit INL embajada de Estados Unidos.

–Municipalidad iniciará etapa de socialización del proyecto urbano integral 

–La idea es integrar espacios públicos que permitan recuperar el entorno

Miércoles 6 de enero del 2021. El primer caso de Covid-19 que se registró en el cantón de Alajuelita correspondió a un niño de 9 años habitante del barrio conocido como Tejarcillos.

El primer caso de Covid-19 en Alajuelita se registró en el asentamiento informal Los Pinos. (foto ilustrativa/cortesía Municipalidad de Alajuelita).

Alajuelita es en la actualidad el décimo cantón con la mayor cantidad de casos activos de coronavirus, 1066 según los datos del Ministerio de Salud. 

Este hecho marca la vulnerabilidad de un barrio como Los Pinos, de 2.500 habitantes, ubicado en el distrito de San Felipe, en el cual  migrantes y nacionales viven en un laberinto de viviendas levantadas desordenadamente con latas, madera o gypsum.

Estas características hicieron que Tejarcillos fuera elegido por la municipalidad local como el lugar para desarrollar Proyectos Urbanos Integrales (PUIs), pilar del programa de Urbanismo Social llevado a cabo por la Oficina para Asuntos Antinarcóticos, Seguridad Ciudadana y Justicia (INL) de la Embajada de Estados Unidos, expertos de la universidad Eafit, el Centro de Estudios Urbanos y Ambientales (Urbam) y la Asociación Nacional de Alcaldías e Intendencias (ANAI).

Asentamiento informal Los Pinos, Tejarcillos de Alajuelita. (cortesía Municipalidad de Alajuelita).

“Nos llena de mucha expectativa saber que estamos trabajando en un territorio que se ve tan afectado, con tanta falta de un diseño urbano, saneamiento, luz y vegetación. Este caso nos lleva a seguir planeando y diseñando un entorno más sano y adecuado para los niños de esta comunidad”, comentó Keyli Mena, asistente de desarrollo urbano de la municipalidad de Alajuelita y coordinadora del proyecto PUI.

Por medio del urbanismo social, el gobierno local planea recuperar espacios públicos, como parques, de manera que los niños y jóvenes se integren a su comunidad por medio de lo urbano, cultural y social. 

“El PUI viene a darles una solución de calidad de vida y calidad urbana. La intención es rediseñar este lugar, brindando soluciones urbanas e integrales y así poder integrar esfuerzos con la comunidad y con escuelas, con el propósito de que la comunidad  se sienta apropiada del espacio. Los retos ahora son mucho más grandes, al frente de este asentamiento se encuentra el parque de Desarrollo Humano, el cual queremos integrar con las urbanizaciones de Juan Rafael Mora, Tejarcillos y García Monge, de manera que sean espacios públicos, caminables, un encuentro social y cultural”, aseguró Mena. 

Asentamiento informal Los Pinos, Tejarcillos de Alajuelita. Proyecto PUI, urbanismo social. Urbam Eafit INL embajada de Estados Unidos.

Hasta la fecha se ha establecido un contacto directo con la comunidad por medio de WhatsApp, donde los habitantes informan si enfrentan algún faltante de servicios públicos o requieren algún arreglo de calle, por ejemplo y se les busca solución. También iniciaron charlas con jóvenes sobre temas como robótica, inglés o plantas medicinales.  

El proceso se vio detenido por la pandemia, pero ya se está retomando en el sentido de iniciar el proceso de socialización del proyecto y la búsqueda de posibles financistas.

“En un principio los habitantes de Los Pinos no se veían como comunidad, por los estigmas y etiquetas, pero este proyecto de urbanismo social ha logrado retomar su valor dentro de la sociedad alajueliteña. Así se reactivan y empoderan las comunidades, trabajando de una forma organizada, apoyada y respaldada que propicie el desarrollo humano”, aseguró Ronal Montero, gestor cultural de la municipalidad.

“Es satisfactorio a nivel personal y laboral, porque nos hace ser más humanos, creer más en el trabajo que hacemos. Los gobiernos locales no solamente construimos aceras o tapamos huecos en las vías, también tenemos que atender carencias emocionales y psicológicas. Un diario sirve de mucho para alimentar el cuerpo, pero también se debe alimentar el alma con empoderamiento y capacitación para formar  líderes comunales que  transformen su espacio”, agregó Montero.